He participado en este vídeo para la empresa EVERIS,
rodado por Riot Cinema Collective.
Su director, Nicolás Alcalá encontró una localización fantástica en el desierto de Los Monegros, donde el atardecer nos deleitó con su inmensidad y hasta un oportuno avión cruzó el cielo.
Me ofrecéis una oportunidad preciosa para celebrar con vosotras ser mujer, en el mundo y ser emprendedora, como actriz joven que soy. Porque las mujeres que se apoyan entre ellas, se fortalecen y celebran su instinto creador.
En mi corta experiencia, reconozco que tener un sueño es lo primero de todo, para que cualquier empresa nazca y crezca tuvo antes que ser soñada y muy deseada. Si estamos hoy aquí, juntas y celebrando, eso manifiesta muchas cosas saludables, pero de las más importantes es que hemos sido valientes. Y otra gran evidencia, es que seguimos luchando.
Hasta ahora, de las cosas más difíciles a las que me enfrento, porque desde pequeñita soñaba con ser actriz, es que en esta profesión todos los días tengo que buscar el trabajo. Cada paso deja atrás el anterior y vuelvo a estar sin nada. Es una batalla que empieza todos los días desde cero.
Hacer mi sueño realidad es emprender un viaje muy largo. Recuerdo que cuando llegué a Madrid me dieron el papel en el primer casting que hice. Y creí que todo me iba a salir así de fácil, pero que va, nada más lejos de la realidad... solo tuve “la suerte del principiante”.
Sí, se había abierto la puerta, pero de un mundo desconocido e incontrolable, en el que la clave está en tener voluntad, perseverancia y saber esperar la oportunidad.
Nunca olvidaré uno de los primeros trabajos, en el que ya había rodado mi papel de presentadora en exteriores y quedaba un día de rodaje en un plató. Pasaban los días y no recibía la citación para rodar en los estudios la sesión que me quedaba, hasta que recibí una llamada de producción, diciéndome que me había llevado el vestuario a mi casa y que eso no podía ser, que lo llevará inmediatamente a la productora. Yo fui corriendo para allá pensando que iba a grabar y cuando llegué, me dijeron que le diera el vestuario enseguida a la otra actriz, que yo ya no iba a hacer el papel, que me habían cambiado. Me quedé allí, en la sala de espera llorando hasta que vino el director y me dijo: -”Si quieres esperar a que la otra actriz termine, podríamos darte otra oportunidad”. Así que, allí me quedé, esperando durante horas, porque sabía que podía hacerlo bien. ¡Ya me habían dado el papel y me sabía el texto! Cuando terminaron, la actriz me dio mi vestuario “sudado”, me lo puse y en un momento lo grabamos de nuevo. No me dijeron por qué me habían querido cambiar, pero cuando terminé el equipo me aplaudió y el director me pidió disculpas. No se si al final se publicó mi trabajo o no, pero esa experiencia me sirvió para demostrarme a mi misma, que si creía en mí y sabía esperar... por duro que fuera, llegaría mi momento.
Que las mujeres seamos libres, fuertes y trabajemos nos hace crecer a nosotras y a todo nuestro entorno. Ser madres decidiendo cuándo y cómo va cambiando las sociedades. La conciliación del trabajo y la familia es una gran conquista que nos favorece a nosotras en el pueblo e influye a todo el país y al mundo.
El valor que tenemos al luchar por emprender nuestro proyecto, sostenerlo o tener la fuerza y determinación para terminarlo… todo ese manantial, está dentro de cada una de nosotras, en nuestro Yo más profundo e íntimo, que es el verdadero origen de la autoestima y la creatividad.
Lo más importante es hacer lo que uno realmente quiere, dar lo que tenemos dentro.
Y la búsqueda de ese manantial interior de Vida, Energía, Amor y Creatividad, nos lleva a estar en contacto con nuestro verdadero valor como mujeres y como seres humanos capaces de ser co-creadores de nuestras propias vidas y de la del mundo que nos rodea.
Yo tengo una profesión, que me obliga a estar lejos de mi familia, en la que son más constantes las veces que me rechazan que los trabajos que me salen, que es muy inestable... que el proceso de trabajo es tan delicado, que tengo que estar siempre preparándome… y aún así, no la cambiaría por nada, siento que es una profesión maravillosa….., que me obliga a vivir en el presente, me invita a dar siempre lo mejor de mi y a través de las interpretaciones, me hace mejor persona y me enseña a vivir.
Es un orgullo como pinosera saber que estáis organizadas, porque lo que cada una hace llega a afectar a todas las demás. Y vuestra actitud positiva, impulsa tanto a vuestras compañeras, como a vuestras hijas, que tienen en vosotras apoyo e inspiración. Tal como mi madre y mi padre, me apoyan y me inspiran para seguir manteniendo en pie mi proyecto. Sin ellos, no sería posible que yo sea actriz.
Hoy, celebrando esta Feria, unidos, estamos poniendo nuestro granito de arena.
Poco a poco seguimos haciendo un mundo mejor.
Muchas gracias y ¡ADELANTE!


