
Una vez más tengo que buscar trabajo.
Miro el currículum y me doy cuenta de que es lo más parecido a "una radiografia de mi vida" que he tenido entre las manos.
Lo que no atesoré en el listado, se quedó por el camino...
Es un mapa. No es que quiera reducirlo todo a estas cicatrices, pero cada párrafo abre la puerta de una época, un estilo de vida, un momento. Un principio y un "último día".
Ahora para la renovación, aparece la siempre imprescindible foto de carnet... pero esta vez, le he cambiado su famoso fondo neutro. ¡A ver si el "fin de emisión" me da suerte!
Aceptar lo que soy, también es reconocer todo lo que he hecho.


