Tuesday, September 30, 2008

Estoy en construcción

Fotografía: Cienmandragoras





¿Dónde estaría yo cuando Drexler sacó el disco “12 segundos de oscuridad”? Nunca se sabe lo que puede transformarse en tu tabla de salvación y con qué facilidad una canción puede llegar a tus manos y rodearte.

Que agujero tan grande en el que volver a caer es el mes de septiembre. Allí tendré que bajar a buscar la esperanza, la fe y la alegría, que por allí deben estar...en el último lugar en el que me elevaron para dejarme caer después. Ésta desproporción no eres tú, es el vacío que dejas en ésta tarde de calor, residuo del verano. Perfecto infierno para escribir una autobiografía sin destinatario arañando las paredes.

"Cuando alguien quiere dar algo no hace falta que se lo pidan" (dice mi padre mientras comemos la deliciosa paella de conejo y caracoles que acaba de preparar, antes de acercarme a la estación). Como árboles frutales que cuando llega la época, dejamos caer el frágil tesoro; y que si nadie cosecha cae inevitablemente a nuestros pies, para servirnos de abono en el ciclo natural de regeneración: es mi amor desperdiciado que se pudre y seguirá ahondando por mis raíces, nutriendo profundo, fortaleciéndome.

En el tren, "la vuelta de las vacaciones" se hace insoportable: deberían repartir tapones para los oídos junto con la cajita de los auriculares y una mantita para el frío extremo del aire acondicionado, que asusta tanto como el cambio de estación, con la tormenta de granizo que ha caído de repente en medio de la noche.

No levanto cabeza, vuelvo a Madrid y todavía lo confundo con amor...y sólo es eco del hueco. Miro alrededor y sólo hay "nada": una cartulina en blanco es mi porvenir. Maravilloso pretexto para empezar el pulso con la carroñera y venenosa ansiedad; le doy algo de ventaja, hago una cobarde llamada cuando sé que no hay nadie y así vivo mendigando esa "oportunidad" que llevo años llorando... Aunque lo que venga después sea enloquecer por arrepentimiento, ya está hecho, así que a por lo siguiente: estos delirios y obsesiones que me enredan con entretenimiento, invaden la realidad, pero no la sustituyen.

Ahora que ya he pecado perdiendo el tiempo, soy capaz de preocuparme por el mundo, y pensar por ejemplo, en las nuevas leyes, que espero aprueben pronto, sobre aborto y muerte digna, que tanto tienen que ver con la libertad. ¿La vida?...hasta hoy, la eligieron por mi y, mira por dónde, nací con éste sueño de ser actriz ya dentro. ¿Sacado de dónde? No lo sé, pero aunque no se vean puertas, cuando ya "viene de fábrica la cosa"...mejor será empezar a picar piedra cuanto antes: destruir las barreras e ir abriendo ventanas, mirar siempre la estrella, que es la que guía. ¿Y la muerte?...espero elegirla cuando no tenga más remedio que rendirme a ella; con esa puerta abierta, la posibilidad de ser dueña de mi muerte, si vivo con sufriendo.

De repente, cuando más oscuro está, brilla una pequeña luz: un papel pequeño en una gran película, estoy en “Camino”…de semanas trepidantes con bolos de teatro arriba y abajo.

"Miró por última vez, para comprobar que nadie le seguía..."

Alejandro Azorín.

Mi hada madrina o lo que sea que rige mi destino, sólo me concede deseos por un día, de pronto ¡un golpe de suerte, una concesión!: me encuentro con algún príncipe fugaz, de esos que puedo degustar con miel en los labios, pero que me dejan plantada la noche del baile. Deben ser éstos, los míticos cientos de pájaros volando, que ves pasar cuando no tienes ninguno en mano.

Así que he pensado pedirles un favor a los astronautas chinos, (ahora que se están animando): pasarles mi bandera, para que la planten fuerte allí donde está toda la miel, esa que me correspondería para los "dulces sueños" y las "buenas noches”, estoy segura que me la está robando la Señora Luna, que anhelo desde lo lejos. Si no, ¿por qué iba yo a vivir petrificada en una “fotografía onírica” como la mujer durmiente del magnético cuadro de Dalí:“Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar” al punto de ser devorada por las fieras, al punto de ser herida, casi, casi… pero no?
¿Despertará Gala algún día?

Si amanece… aprovecho "la luz de domingo" que tanto me gusta: días que no obligan a salir a la calle, permisivos, que puedo pasar horas para hacer lo que haría en minutos...Ahora que no soy la única que está fermentando con la palabra “crisis”.

No eres tú, verano, es la perdición que supones. ¿Y ahora qué? ¿Por dónde se empieza a construir otra vez?


Tuesday, September 2, 2008

Voy, por mí, derecha

Fotografía: Mario Quijano




Voy por mi derecha, cuando bajo con el bolso que me dio Helena, a la hora en la que los gorriones vienen a beber a la piscina.

Me ha dado por hacer deporte, contagiada por el espíritu de la competición, busco los recursos olímpicos que estén a mi alcance para entrenar mi amor de verano: Michael Phelps, que me tiene fascinada, máximo ejemplo de superación personal retándose consigo mismo en un desafío sobrenatural, hasta conseguirlo y ser reconocido como el mejor nadador de la historia. Como dice Manuela Mena cuando habla de artistas como Goya: “No es que vivan para ello, pero parte del temperamento artístico está en el reconocimiento”.

Y de mi propia búsqueda del famoso “reconocimiento” supongo que nace la iniciativa de colgar videos en Youtube, diseñar una página web y escribir este blog… Yo lo confieso, lo confieso y acepto sus consecuencias. Me caso, como quien dice eso de…“sí quiero” en lo bueno y lo malo, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida...y ¡ala! ya estoy metida en la gigantesca boca del lobo. Así que, una vez “expuesta, conectada y disponible” en Internet todo parece una bendición para comunicarse y difundirse, con todo lo bueno por conocer.

Pero también tiene sus partes malditas. Cuando uno se expone y saca la cabeza en Internet, lo primero que le golpea son las opiniones, que hay para todos los gustos, y sobre todo críticas (si uno se atreve a dejar activa la opción de “Permitir todos los comentarios”). Y con la excusa de una crítica a mi videobook viene esta inauguración, que prefiero hacer pública como reflexión antes que como respuesta al comentario en cuestión.

La crítica es digna de agradecimiento, porque es más movilizadora que un simple alago; si no fuera porque el autor tira la piedra y esconde la mano (una de las aparentes ventajas del “cybermundo” para esta clase de gente: abrirse una cuenta espontánea con un pintoresco seudónimo sin videos propios, para poder criticar a los que sí los tienen, bien a gusto) cuando se está sentado como espectador es fácil lanzar opiniones como dardos que una vez clavados van soltando su veneno poco a poco. Los defensores sostienen con su apoyo y ánimo, pero los detractores ningunean tu trabajo y empujan fuerte poniéndolo todo en duda, a ver si cae algo con el tambaleo. Y el bombardeo comienza mucho más cerca de lo que me imaginaba en estas “tranquilas” vacaciones familiares.

Pero, como dice mi terapeuta:-Acuérdate de lo que le decía Don Quijote a su querido incondicional Sancho: “Ladran, luego cabalgamos”-. Así que, voy a seguir buscando, conduciendo por lo correcto. Seré una de esas personas que sigue y sigue aunque no llegue, pero nunca voy a dejar de intentarlo. Sobre todo porque me estoy dando cuenta de que es un camino que se recorre, no un lugar al que se llega y que no es el tamaño de los pasos, sino lo fino que uno hila cuando ya está en el camino. Cuando los avances o los cambios parecen minúsculos, como lo puede parecer “ganar un segundo” de un año para otro, si uno no contempla que estamos hablando de una plusmarca que bate un record en la historia de la natación (o del atletismo, como Usain Bolt).

Hoy mismo, con el público en pie se ha apagado la llama olímpica, han terminado los 16 días de competición en Pekín, con 18 emocionantes medallas conseguidas por los deportistas españoles. Y por mi parte, al final no creo que hagamos la excursión, tantos días retrasada, para subir guiados por mi padre a la montaña. (Lo cambiamos por un viaje relámpago a Madrid para el rodaje del spot de Obra Social Bancaja, en la que sólo salen mis manos cogiendo un bolso; y al final, creo que ni eso, se han cargado el plano en montaje :-/).

Este año no disfrutaré del camino y las vistas de nuestro campo (nuestra humilde villa particular) que es un capricho que tienta después de tanto seguimiento deportivo. Pero en fin, tendremos que esperar a las próximas olimpiadas... y volver a empezar con el día a día. Empezar la cuenta atrás para la gira de teatro que arranco en septiembre con la compañía “Taules Teatre”, las seis funciones de “8 Mujeres” que me llevará por Chinchilla, Alicante, La Algueña, Ibi, Monovar y Elda, hasta octubre.

Eso sí, espero no necesitar más de esos "insuperables fuegos artificiales chinos" para mantener el ritmo hasta Londres 2012 y que me contagien los británicos las virtudes olímpicas. Voy a seguir haciendo lo que pueda, como todo el mundo, porque como dice Rabindranath Tagore: “El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen”.

Para los días de vacaciones que me quedan…da gusto escuchar el silencio por debajo del viento, parar y no hacer nada; recibir esas contadas llamadas de los amigos que quieren saber de ti en mitad del denso Agosto, mientras colecciono la “Revista de Verano” y me motivo para hacer, una vez más, la tabla de ejercicios.

”El tren llegó cuando yo estaba allí, esperando con mi maleta. Tuve suerte y me subí”.

Benicio del Toro



Otra cosa es que el mundo no quiera…pero si es por mí, voy derecha.