Tuesday, December 16, 2008

Pasiva refleja

Fotografía: Cienmandragoras



Me ato.
Un sol, mi sol.
Casada con la luz, quieta.
Celebro que termina el año y empieza 2009.

Recuerdo y recupero un texto que escribí hace años, por una de las razones más maravillosas por las que me han pedido escribir:
¡Para celebrar la boda de mi querida amiga Inma!

Abocados al matrimonio,...
Despierta el sueño de disfrutar,
que es la máxima expresión
de estar abiertos a la fusión de tanta soledad.


Traspasa las primeras capas que protegen el frágil corazón
y revelar ese grito salvaje que guía nuestro espíritu.
El acuerdo coincidente,
y decidimos aceptar que hasta donde uno ha llegado,
es donde se quiere quedar.


Elegimos aprender del amor,
y entregarnos a que sea él, el que nos descubra.
Más allá de tradiciones...
es un encuentro misterioso de dos almas que arden por compartir.


Caminar de la mano,
con una invitación a sentarse uno al lado del otro,
ver el mundo girar.

Es la creación de un universo mutuo
que late con el nacimiento en el nuevo día
y la muerte en cada noche.



Mientras el aire/tiempo nos oxida en compañía, vemos evolucionar lo que comenzó con un anhelo y ahora está junto.
Si uno tiene el alegre coraje de casarse,
es que merece el milagroso encuentro con la paz.


Cuando nos casamos con la vida,
unimos las voces para corresponder al ser amado.
Y si se me concede pedir algo, grito al mundo que:
Las alas que hoy se abren, no dejen de volar.

Transparentes





Me acaba de despertar el almíbar del otoño y no se cuánto ha llovido sobre este paraguas rojo. Entre mis manos, tengo dos rosas. El mundo se ha parado y la prensa de pajaritas me guardará el secreto.

Nunca lo habría imaginado: ¿yo, multiplicando por tres "la mirada" que creo necesitar?

Con todo lo que es para una actriz: un hombre, con una cámara. Un guía con brillo de viajero, que venga a verme en los desayunos, domingos por la mañana. A buscarme por mi alma. Que pueda hacer, a través de su cristal, todas las fotos imaginarias que quiera.

Los besos, los da mi pelo con su deseo de crecer. Y yo aquí, atrapada con la manía de mi piel a enrojecerse y la obsesión de mi pelo a secarse hasta convertirse en ramas. Con la cabeza embarrada en encontrar la salida de esta libertad que me pierde y enfría, como cabello áspero enraízandose, sin brillo; consumido por no florecer.

¿Quién puede querer un bosque como cabellera? ¡Lleno de estas fieras!

Por mucho que antes quisiera, no habría podido ver lo que ahora estoy viendo sin prejuzgar, mal conocidas y arriesgadas fantasías. La impotencia que estoy sintiendo: tener lo que quiero delante y no poder hacer nada. Una ventana, por la que se ve otra ventana. Es éste el momento entonces de volver a la batalla, confiar en una misma y defenderse; "derrocar a viejas deidades" y que reine la transparencia.

"Ahora no luce ya el sol, y comienza a estar claro. El sol no deja ver, ahoga la claridad. Ahora es como si comenzara a ver, se está poniendo todo tan claro."

María Zambrano

Suena el teléfono (un número con tantos sietes...) una voz por la que me dejaría llevar...pero en los cielos azules que deja ver, es transparente; y por eso adivino su aliciente cebo, para caer en él. Ahora lo distingo, se va descubriendo poco a poco el veneno al que acudo, gracias a esta nueva forma de comunicarse por Facebook (a la que tantos todavía tienen miedo) Después emails perdidos...y esos que no pones nada, pero estás poniendo "sin asunto".

La historia se va escribiendo agridulce, rellenandose con algún sencillo "emoticono" y simulando una cara sonriente, una esperanza; sobre todo si tenemos en cuenta lo que dicen los psicólogos: que generalmente los sms y los correos electrónicos, tendemos a interpretarlos a la baja.

Incluso hay experiencias combinadas, algunas tan sorprendentes como una mañana de champán y un medio día de lentejas. ¡Si es que, hasta mis vecinos me sorprenden superando barreras de comunicación! Encuentran la genial forma de dejar mensajes en el ascensor con "post-its" (que no me parece un mal sistema de tablón de anuncios, la verdad...)

Pero no, no quiero ver brillar los ojos que no puedo abrazar: no quiero más príncipes. La bandeja está vacía y lo voy borrando. Ni capitanes con garfío, ni dioses...(Estoy haciendo limpieza, así que ya pueden lanzar sus rayos) Yo ya me he quitado sus anzuelos, alambres que somatizo: como este repentino dolor lumbar que me ha dado, al quedarme sin representante. Ahora con todas sola, sin otro referente hasta que se acaben las existencias de mi despensa.

A pesar del miedo, me parece ver un rey. Está ahí, claro y evidente: mirándome, a punto, tan cerca de mi debilidad; como un caramelo, con esos ojos grandes. Me doy la vuelta entera, lo oigo, soy su aprendiz y me declara otra rosa roja.




Saturday, November 22, 2008

Viviendo en voz alta

Fotografía: Virginia Paradinas




Se hace saber… que estoy en racha (seguro que las hojas de "ginkgo" han tenido algo que ver). No me lo puedo creer todavía, pero por lo que parece: empieza a despuntar. Tampoco quiero decirlo muy alto… prefiero robar la frase: “MUCHAS VECES NUESTROS FRACASOS VIENEN DE QUERER ADELANTAR LA HORA DE LOS ÉXITOS” y construirme un cartel de neón mayúsculo, para tener bien presente esta gran verdad.

Aunque esté muerta de miedo, voy a tener que empezar a reconocer que la rueda que ya estaba en marcha, se está acelerando y ahora no soy yo la que la maneja.

“Mucho cuidado con lo que se desea…”

Ahora sin dejar de correr, no tengo mucho tiempo para digerir; pero bueno, no me estoy agobiando tanto porque he descubierto que si me planifico en hojas más grandes, parece que tengo más tiempo, jajajaa…(suena a tontería, pero es increíble hasta qué punto pueden funcionar éstas cosas). Normalmente, utilizo una agenda con muy poco espacio por día, y ahora estoy probando con un cuaderno tamaño folio, para organizarme este periodo en el que: he terminado de rodar “Hienas”, los bolos de “8 Mujeres”, he ido a ver todo el teatro posible del “Festival de Otoño”, voy haciendo castings… una publicidad para “Odisea”, hice las pruebas y ahora estoy con los ensayos de teatro con “El Círculo de Tiza”, el rodaje del corto "A la calle" y voy trabajando también en “El Círculo de Bellas Artes”.

¡Transpuesta, perdida; voy rebotando de una cosa a otra, saltando de aquí para allá, robando horas al sueño! -y no estoy hecha yo para este ritmillo-. Pero, a la vez, es como si me estuviera trasformando (siempre me había estado viendo como un toro y ahora parece que puedo volar). Si no veo el momento de poner la lavadora, tengo la nevera vacía y voy todo el tiempo con maletas para arriba y para abajo…no queda otra, ésto va a ser: estrés. (Menos mal que… ha ganado Obama y eso me tranquiliza un poco ;-D)

Estoy adaptándome; y muy enamorada del texto de María Zambrano, en el que estamos trabajando para el estreno de la función de Enero, en el Teatro Cervantes de Málaga. Intentar comprenderlo me provoca una mirada nueva: como si pudiera verme sin mi intervención, sin dominar, sin controlar. Relajarme y confiar en que mi vida está viva ella misma, sin mí. A pesar de mí. Se hace, sola, con todo, de todos, por todo. Si yo pudiera observarme…ver, reconocer mi existencia sin mi control, como si pudiera ser sin consciencia crítica. Despertar aceptándola. Las cosas son, todo es y vive, a pesar de todo. Vivir las cosas sin culpa. “Un ancho y hermoso presente, como el centro de un río” frase de “La Tumba de Antigona” que es grande, un texto poético inmenso.

De la misma forma que no intervine para estar viva, para ser tal como soy, tampoco puedo intervenir en el río de mi existencia. El control es un gran engaño, mi vida es a pesar de mí. Con y sin mi resistencia. ¿Por qué resistirme a la corriente del ancho río de mi vida? Quiero ver lo que realmente soy, ésta mujer que veo. Si pienso en mí como mujer y no como una “chica, joven…etc.” todo cambia; creo que ahí está la clave.

“Como el alacrán el secreto es letal cuando se esconde en un rincón oscuro, e inofensivo si está a la vista de todos”

Laura Restrepo

¡Me tiro de los pelos! Saco mis cuadernos a tomar el aire y empiezo a distinguir en lo más negruzco, para devorarme entre tanto, unas arañitas con caprichos retorcidos. Aquí va la lista de algunos (que he ido apuntado en el pequeño cuaderno granate, que me ha regalado Mario): “quiero cortarme el pelo muy corto”; "no quiero tener pareja"; “no quiero cambiar el amarillo del otoño por el azul oscuro del invierno; que haga frío y retrasar una hora”; “no quiero que el grupo de adolescentes, que se juntan los sábados por la noche debajo de mi ventana, canten canciones de Estopa”; “¡quiero que me lleven los demonios!”…

No sé por qué tiro estas piedras sobre mi tejado, al victimizarme frente a lo que más quiero.

Y más vertebral, asfixiando el brote, más escondida, tengo una serpiente en el estómago que me revuelve y endurece. Y estoy temblando. Y no puedo avanzar. ¿Qué me pasa? No puedo asumir que todo esté saliendo y más difícil todavía: no puedo sostenerlo. Menos, menos, menos…necesito quitarme cosas de encima porque siento mucho peso, mucha exigencia. Cuesta todo tanto, que si de repente van saliendo las cosas así, sin esfuerzo…uff… ¡parece un milagro! Y no puedo sostener mis pasos; no sé cómo es ésto de ir conquistando, logrando. He hecho mucho, pero todavía tengo mucho por hacer. Hay que seguir, continuar.

Ahora veo más: donde siempre hubo un muro en mitad de la carretera (que durante años ni siquiera podía distinguir) he habilitado una puerta, que ya puedo abrir o cerrar. Y desde la que, si no se indica lo contrario…sigo lanzando voces, gritos (no por ello recibidos) pero así me asfixian menos, que si los contengo.

Tengo mucho que celebrar, y por el momento aprovecho, porque como toda “racha”, ya sea buena o mala, sacude, agita y es breve, como una ráfaga de aire en el mar.


Tuesday, September 30, 2008

Estoy en construcción

Fotografía: Cienmandragoras





¿Dónde estaría yo cuando Drexler sacó el disco “12 segundos de oscuridad”? Nunca se sabe lo que puede transformarse en tu tabla de salvación y con qué facilidad una canción puede llegar a tus manos y rodearte.

Que agujero tan grande en el que volver a caer es el mes de septiembre. Allí tendré que bajar a buscar la esperanza, la fe y la alegría, que por allí deben estar...en el último lugar en el que me elevaron para dejarme caer después. Ésta desproporción no eres tú, es el vacío que dejas en ésta tarde de calor, residuo del verano. Perfecto infierno para escribir una autobiografía sin destinatario arañando las paredes.

"Cuando alguien quiere dar algo no hace falta que se lo pidan" (dice mi padre mientras comemos la deliciosa paella de conejo y caracoles que acaba de preparar, antes de acercarme a la estación). Como árboles frutales que cuando llega la época, dejamos caer el frágil tesoro; y que si nadie cosecha cae inevitablemente a nuestros pies, para servirnos de abono en el ciclo natural de regeneración: es mi amor desperdiciado que se pudre y seguirá ahondando por mis raíces, nutriendo profundo, fortaleciéndome.

En el tren, "la vuelta de las vacaciones" se hace insoportable: deberían repartir tapones para los oídos junto con la cajita de los auriculares y una mantita para el frío extremo del aire acondicionado, que asusta tanto como el cambio de estación, con la tormenta de granizo que ha caído de repente en medio de la noche.

No levanto cabeza, vuelvo a Madrid y todavía lo confundo con amor...y sólo es eco del hueco. Miro alrededor y sólo hay "nada": una cartulina en blanco es mi porvenir. Maravilloso pretexto para empezar el pulso con la carroñera y venenosa ansiedad; le doy algo de ventaja, hago una cobarde llamada cuando sé que no hay nadie y así vivo mendigando esa "oportunidad" que llevo años llorando... Aunque lo que venga después sea enloquecer por arrepentimiento, ya está hecho, así que a por lo siguiente: estos delirios y obsesiones que me enredan con entretenimiento, invaden la realidad, pero no la sustituyen.

Ahora que ya he pecado perdiendo el tiempo, soy capaz de preocuparme por el mundo, y pensar por ejemplo, en las nuevas leyes, que espero aprueben pronto, sobre aborto y muerte digna, que tanto tienen que ver con la libertad. ¿La vida?...hasta hoy, la eligieron por mi y, mira por dónde, nací con éste sueño de ser actriz ya dentro. ¿Sacado de dónde? No lo sé, pero aunque no se vean puertas, cuando ya "viene de fábrica la cosa"...mejor será empezar a picar piedra cuanto antes: destruir las barreras e ir abriendo ventanas, mirar siempre la estrella, que es la que guía. ¿Y la muerte?...espero elegirla cuando no tenga más remedio que rendirme a ella; con esa puerta abierta, la posibilidad de ser dueña de mi muerte, si vivo con sufriendo.

De repente, cuando más oscuro está, brilla una pequeña luz: un papel pequeño en una gran película, estoy en “Camino”…de semanas trepidantes con bolos de teatro arriba y abajo.

"Miró por última vez, para comprobar que nadie le seguía..."

Alejandro Azorín.

Mi hada madrina o lo que sea que rige mi destino, sólo me concede deseos por un día, de pronto ¡un golpe de suerte, una concesión!: me encuentro con algún príncipe fugaz, de esos que puedo degustar con miel en los labios, pero que me dejan plantada la noche del baile. Deben ser éstos, los míticos cientos de pájaros volando, que ves pasar cuando no tienes ninguno en mano.

Así que he pensado pedirles un favor a los astronautas chinos, (ahora que se están animando): pasarles mi bandera, para que la planten fuerte allí donde está toda la miel, esa que me correspondería para los "dulces sueños" y las "buenas noches”, estoy segura que me la está robando la Señora Luna, que anhelo desde lo lejos. Si no, ¿por qué iba yo a vivir petrificada en una “fotografía onírica” como la mujer durmiente del magnético cuadro de Dalí:“Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar” al punto de ser devorada por las fieras, al punto de ser herida, casi, casi… pero no?
¿Despertará Gala algún día?

Si amanece… aprovecho "la luz de domingo" que tanto me gusta: días que no obligan a salir a la calle, permisivos, que puedo pasar horas para hacer lo que haría en minutos...Ahora que no soy la única que está fermentando con la palabra “crisis”.

No eres tú, verano, es la perdición que supones. ¿Y ahora qué? ¿Por dónde se empieza a construir otra vez?


Tuesday, September 2, 2008

Voy, por mí, derecha

Fotografía: Mario Quijano




Voy por mi derecha, cuando bajo con el bolso que me dio Helena, a la hora en la que los gorriones vienen a beber a la piscina.

Me ha dado por hacer deporte, contagiada por el espíritu de la competición, busco los recursos olímpicos que estén a mi alcance para entrenar mi amor de verano: Michael Phelps, que me tiene fascinada, máximo ejemplo de superación personal retándose consigo mismo en un desafío sobrenatural, hasta conseguirlo y ser reconocido como el mejor nadador de la historia. Como dice Manuela Mena cuando habla de artistas como Goya: “No es que vivan para ello, pero parte del temperamento artístico está en el reconocimiento”.

Y de mi propia búsqueda del famoso “reconocimiento” supongo que nace la iniciativa de colgar videos en Youtube, diseñar una página web y escribir este blog… Yo lo confieso, lo confieso y acepto sus consecuencias. Me caso, como quien dice eso de…“sí quiero” en lo bueno y lo malo, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida...y ¡ala! ya estoy metida en la gigantesca boca del lobo. Así que, una vez “expuesta, conectada y disponible” en Internet todo parece una bendición para comunicarse y difundirse, con todo lo bueno por conocer.

Pero también tiene sus partes malditas. Cuando uno se expone y saca la cabeza en Internet, lo primero que le golpea son las opiniones, que hay para todos los gustos, y sobre todo críticas (si uno se atreve a dejar activa la opción de “Permitir todos los comentarios”). Y con la excusa de una crítica a mi videobook viene esta inauguración, que prefiero hacer pública como reflexión antes que como respuesta al comentario en cuestión.

La crítica es digna de agradecimiento, porque es más movilizadora que un simple alago; si no fuera porque el autor tira la piedra y esconde la mano (una de las aparentes ventajas del “cybermundo” para esta clase de gente: abrirse una cuenta espontánea con un pintoresco seudónimo sin videos propios, para poder criticar a los que sí los tienen, bien a gusto) cuando se está sentado como espectador es fácil lanzar opiniones como dardos que una vez clavados van soltando su veneno poco a poco. Los defensores sostienen con su apoyo y ánimo, pero los detractores ningunean tu trabajo y empujan fuerte poniéndolo todo en duda, a ver si cae algo con el tambaleo. Y el bombardeo comienza mucho más cerca de lo que me imaginaba en estas “tranquilas” vacaciones familiares.

Pero, como dice mi terapeuta:-Acuérdate de lo que le decía Don Quijote a su querido incondicional Sancho: “Ladran, luego cabalgamos”-. Así que, voy a seguir buscando, conduciendo por lo correcto. Seré una de esas personas que sigue y sigue aunque no llegue, pero nunca voy a dejar de intentarlo. Sobre todo porque me estoy dando cuenta de que es un camino que se recorre, no un lugar al que se llega y que no es el tamaño de los pasos, sino lo fino que uno hila cuando ya está en el camino. Cuando los avances o los cambios parecen minúsculos, como lo puede parecer “ganar un segundo” de un año para otro, si uno no contempla que estamos hablando de una plusmarca que bate un record en la historia de la natación (o del atletismo, como Usain Bolt).

Hoy mismo, con el público en pie se ha apagado la llama olímpica, han terminado los 16 días de competición en Pekín, con 18 emocionantes medallas conseguidas por los deportistas españoles. Y por mi parte, al final no creo que hagamos la excursión, tantos días retrasada, para subir guiados por mi padre a la montaña. (Lo cambiamos por un viaje relámpago a Madrid para el rodaje del spot de Obra Social Bancaja, en la que sólo salen mis manos cogiendo un bolso; y al final, creo que ni eso, se han cargado el plano en montaje :-/).

Este año no disfrutaré del camino y las vistas de nuestro campo (nuestra humilde villa particular) que es un capricho que tienta después de tanto seguimiento deportivo. Pero en fin, tendremos que esperar a las próximas olimpiadas... y volver a empezar con el día a día. Empezar la cuenta atrás para la gira de teatro que arranco en septiembre con la compañía “Taules Teatre”, las seis funciones de “8 Mujeres” que me llevará por Chinchilla, Alicante, La Algueña, Ibi, Monovar y Elda, hasta octubre.

Eso sí, espero no necesitar más de esos "insuperables fuegos artificiales chinos" para mantener el ritmo hasta Londres 2012 y que me contagien los británicos las virtudes olímpicas. Voy a seguir haciendo lo que pueda, como todo el mundo, porque como dice Rabindranath Tagore: “El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen”.

Para los días de vacaciones que me quedan…da gusto escuchar el silencio por debajo del viento, parar y no hacer nada; recibir esas contadas llamadas de los amigos que quieren saber de ti en mitad del denso Agosto, mientras colecciono la “Revista de Verano” y me motivo para hacer, una vez más, la tabla de ejercicios.

”El tren llegó cuando yo estaba allí, esperando con mi maleta. Tuve suerte y me subí”.

Benicio del Toro



Otra cosa es que el mundo no quiera…pero si es por mí, voy derecha.